El proyecto surge de la necesidad de crear la nueva sede administrativa de INPESCA, concebida como un espacio de trabajo funcional, flexible y alejado del modelo tradicional de oficina cerrada. La organización del edificio gira en torno a un patio central que introduce luz natural en todas las estancias, mejorando la calidad ambiental y articulando la distribución de ambas plantas.
La planta baja alberga la recepción y una sala multifuncional destinada a reuniones, conferencias y eventos, mientras que la planta superior reúne las oficinas en un espacio diáfano organizado alrededor del patio, cerrando únicamente el despacho de dirección y las salas de reuniones. La estructura metálica de grandes luces, junto con la fachada ventilada y los sistemas de aerotermia, permiten combinar flexibilidad, eficiencia energética y confort.